7 mejores hábitos de café para mejorar tu rutina diaria
Ajustar el horario del café puede mejorar la calidad del sueño. La cafeína permanece activa varias horas dentro del organismo. Por eso, conviene evitarla durante las seis horas previas a acostar. Si duermes a las 23:00, intenta tomar la última taza antes de las 17:00. Esa hora es orientativa. No siempre basta.
En la práctica, observa tu propio descanso durante una semana. Anota la hora de cada café, cuántos tardas en dormir y si despiertas durante la noche. Una taza a las 16:30 puede parecer inofensiva, pero quizás retroceda tu sueño. También influyen la cantidad, la sensibilidad personal y el consumo acumulado. A veces culpamos al café demasiado pronto.
La evidencia sobre cafeína y sueño indica que sus efectos varían entre individuos. Algunas personas la eliminan lentamente por factores genéticos, medicamentos o cambios hormonales. El embarazo también puede aumentar la sensibilidad. Incluso el café descafeinado puede contener pequeñas cantidades de cafeína. Revise la etiqueta y considere infusiones sin estimulantes por la tarde. Si notas palpitaciones, ansiedad o insomnio persistente, consulta con un profesional sanitario. Un sencillo registro puede revelar que el problema no era la taza, sino su horario.
Cocina